Menores ya madres: ¿qué hacer?

Nosotros, miembros de la ACISJF – IN VIA, reunidos en Asamblea General en Fiuggi, Italia, del 17 al 20 de abril de 2015, tras analizar las condiciones de vida de las madres adolescentes y menores de edad, queremos llamar la atención de las instituciones públicas, privadas, eclesiales y de la sociedad civil mundial sobre el hecho de que cada día 20.000 niñas menores de 18 años dan a luz (según un informe mundial de las Naciones Unidas). Esta situación provoca consecuencias psicológicas, físicas, mentales y económicas tanto para las jóvenes como para sus bebés.

La ACISJF – IN VIA lleva 118 años trabajando para brindar asistencia a niñas y mujeres jóvenes en diferentes continentes, proporcionándoles apoyo y acompañamiento en diversas situaciones. Gracias a esta larga experiencia y a la constatación del incumplimiento, por parte de los países firmantes, de las diversas convenciones internacionales sobre los derechos de la infancia y de la mujer, la Asociación solicita:

A los Estados

Que se aseguren de que:

–        las tradiciones y prácticas culturales respeten la dignidad y la integridad de la vida de cada menor ;

–        se tomen medidas legislativas efectivas para combatir la prostitución forzada de menores ;

–        se apliquen sanciones a quienes abusen, violen o ejerzan violencia física, psicológica o mental contra menores ;

–        todo niño nacido de una madre menor de edad tenga derecho a un certificado de nacimiento gratuito, independientemente de las circunstancias de la madre, para que pueda ser reconocido como ciudadano pleno ;

–        se reconozca a las madres el derecho de recurrir a la ley para responsabilizar al padré ;

–        las madres jóvenes puedan continuar con su educación y que las instituciones públicas no las excluyan por ser madre ;

–        las madres jóvenes tengan acceso a servicios de salud y apoyo psicológico sin discriminación o prejuicio ;

–        se restituya a la familia su rol como célula básica de la sociedad en la educación, protección y seguridad de las personas, especialmente de los niños.

A la sociedad civil

–        Establecer centros de apoyo y escucha para que las menores puedan expresarse con confianza ;        

–        Tomar medidas contra cualquier práctica discriminatoria ;

–        denunciar cualquier violación de derechos, abuso sexual o violencia contra adolescentes ;

–        Acompañar a las futuras madres con una asistencia de calidad para prevenir muertes prematuras

–        Asegurar la protección social de las madres menores y sus hijos ;

–        Facilitar plataformas o redes que permitan a los jóvenes compartir experiencias entre ellos.

A los establecimientos escolares y universitarios

–        Respetar a las madres adolescentes, permitiéndoles continuar sus estudios sin ser excluidas ;

–        Facilitar el acceso a la información y educación sexual, adaptada a la madurez de los jóvenes ;

–        Enseñar a los estudiantes a respetarse a sí mismos y a los demás;

–        qu’ils écoutent, prennent en compte les situations vécues par des jeunes et les conduisent à une sexualité adulte et responsable ;

A la Iglesia

–        Incluir a las madres adolescentes en su pastoral familiar ;

–        Escuchar las realidades y deseos de vida de los jóvenes ;

–        Integrar la educación sobre la vida y el amor en la catequesis ;

A la ACISJF – IN VIA

–        Sensibilizar a los responsables sobre las realidades que viven estas madres jóvenes ;

–        Estar disponibles para escucharlas ;

–        Velar por que las autoridades establezcan medios para informar, acompañar y ofrecer nuevas oportunidades a estas jóvenes ;

–        Trabajar en red con otras organizaciones comprometidas con la prevención de embarazos en menores y el acompañamiento de las jóvenes madres ;

–        Alzar la voz ante los responsables y las instancias internacionales para exigir la aplicación de leyes y convenciones contra la violencia hacia las niñas.